El haiku es la pintura de un instante. (…)Agrego yo que ahí está el verdadero espíritu del haiku, más que en su métrica. Desde luego, esta esencia va ligada a la brevedad del poema. Es la pintura de un instante porque es breve, y es breve porque es la pintura de un instante. Pero ¿importa, acaso, si el poema tiene dos sílabas de menos o una de más, importa si las diecisiete sílabas del haiku se distribuyen caprichosamente en versos que no respeten la métrica de cinco, siete y cinco?(…)En Moras silvestres, este bello libro de haikus, Leandro Surce a veces respeta la métrica, a veces no; a veces usa palabras de estación (como grillos, mosquitos y dientes de león) y muchas otras no; pero siempre nos muestra una pintura, o una foto a color, donde se refleja su observación personal del mundo, donde se cuela en pinceladas su amor por la filosofía, que esconde detrás un universo propio.Mariana Alonso

SURCE, LEANDRO - Moras Silvestres

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El haiku es la pintura de un instante. (…)Agrego yo que ahí está el verdadero espíritu del haiku, más que en su métrica. Desde luego, esta esencia va ligada a la brevedad del poema. Es la pintura de un instante porque es breve, y es breve porque es la pintura de un instante. Pero ¿importa, acaso, si el poema tiene dos sílabas de menos o una de más, importa si las diecisiete sílabas del haiku se distribuyen caprichosamente en versos que no respeten la métrica de cinco, siete y cinco?(…)En Moras silvestres, este bello libro de haikus, Leandro Surce a veces respeta la métrica, a veces no; a veces usa palabras de estación (como grillos, mosquitos y dientes de león) y muchas otras no; pero siempre nos muestra una pintura, o una foto a color, donde se refleja su observación personal del mundo, donde se cuela en pinceladas su amor por la filosofía, que esconde detrás un universo propio.Mariana Alonso