Petrecca considera que la brevedad de Día tras día, que “apenas alcanza para armar una plaqueta”, “no le impide ser uno de los mejores libros de poesía de los últimos años”; Ana Inés afirma que Mark en el espacio “es una joya única y particular de la poesía argentina del nuevo milenio y somos muches a los que nos alegra que se reedite después de trece años”. En esta edición podemos asistir a la confrontación o la complementariedad de por lo menos dos momentos de una obra desperdigada, en la que un libro se respalda en otro.

De Día tras día:

Roberto

Soy muy joven para morir de angustia
ya tendrías que haber arreglado el refrigerador
que te llevaste de mi casa hace algunas semanas
un dolor comenzó a estrujarme el alma
por las noches, cuando intento el sueño
mi heladera a punto de morir
me persigue rengueando por la habitación
cuando venía a visitarte pasé por la casa
donde Leonardo solía vivir antes de mudarse a España
su padre me dijo que él y su esposa
se habían marchado ayer
algo muy importante ha quedado sin ser dicho
deberías comprender, estoy sufriendo
me sentiría más aliviada si ya la tuviera conmigo
sé que tu socio se fue de vacaciones
estás solo y sin la camioneta
las cosas se han puesto difíciles, este asunto
se vuelve cada vez más importante
supongo que no hay manera de que me traigan
el aparato en los próximos días
los que me rondan rumorean
y yo sospecho que es totalmente cierto
que como no le encontrás arreglo
la abandonaste sin remordimiento
junto a otras chatarras descompuestas
soy una persona sensible, es verdad
me había encariñado con aquella cosa blanca,
resplandeciente, que me vendiste en octubre
pero estuve pensando y tal vez
deberías darme otra heladera
esa que me mostraste de color marrón y congelador
de ser así tendríamos que hablar
del reintegro en dinero que me harías
porque la otra tenía freezer.
Roberto, esto no solo me quita el sueño
también deteriora mi salud
no me mires de esa forma
y comprendé por qué un sábado por la tarde
encendí una vela perfumada
y me recosté para ver cómo el sol
desaparecía entre los edificios de enfrente
pensaba: esta es la primera gran pérdida
que sufro desde que me mudé
la vida en el departamento no es complicada
ordeno las mismas cosas día tras día
todo lo que hay adentro de mi casa
tiene algo que ver conmigo y con el ambiente
pero desde que dejaste alojado en la cocina
aquel armatoste ocre, despintado
algo luce verdaderamente mal
reconozco que tuviste un lindo gesto
aquello que sentí como un premio consuelo
me ayudó a pasar lo peor del verano
al menos pude conservar el agua fresca
pero ya no puedo verla, mis ojos la esquivan
como si ella cargara con la culpa, además
me recuerda que para trabajar sos bastante lento
son las siete, supongo por tu seña
que ya querés bajar la persiana
yo también debo partir
unas amigas me esperan para ver un video
sería tan feliz si aparecieses por mi casa
casi como si no te esperase me darías una sorpresa
al traerme algo blanco, brillante, otra vez resplandeciente.

 

 

Mariana Suozzo nació en San Justo, provincia de Buenos Aires, en 1982. Es sommelier y poeta. Actualmente vive en Ramos Mejía. Publicó los libros Mark en el Espacio (2007), Día tras día (2009; 2014) y Cuando la forma del día desvanece (2016).

 

SUOZZO, MARIANA - Día tras día

$590
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Petrecca considera que la brevedad de Día tras día, que “apenas alcanza para armar una plaqueta”, “no le impide ser uno de los mejores libros de poesía de los últimos años”; Ana Inés afirma que Mark en el espacio “es una joya única y particular de la poesía argentina del nuevo milenio y somos muches a los que nos alegra que se reedite después de trece años”. En esta edición podemos asistir a la confrontación o la complementariedad de por lo menos dos momentos de una obra desperdigada, en la que un libro se respalda en otro.

De Día tras día:

Roberto

Soy muy joven para morir de angustia
ya tendrías que haber arreglado el refrigerador
que te llevaste de mi casa hace algunas semanas
un dolor comenzó a estrujarme el alma
por las noches, cuando intento el sueño
mi heladera a punto de morir
me persigue rengueando por la habitación
cuando venía a visitarte pasé por la casa
donde Leonardo solía vivir antes de mudarse a España
su padre me dijo que él y su esposa
se habían marchado ayer
algo muy importante ha quedado sin ser dicho
deberías comprender, estoy sufriendo
me sentiría más aliviada si ya la tuviera conmigo
sé que tu socio se fue de vacaciones
estás solo y sin la camioneta
las cosas se han puesto difíciles, este asunto
se vuelve cada vez más importante
supongo que no hay manera de que me traigan
el aparato en los próximos días
los que me rondan rumorean
y yo sospecho que es totalmente cierto
que como no le encontrás arreglo
la abandonaste sin remordimiento
junto a otras chatarras descompuestas
soy una persona sensible, es verdad
me había encariñado con aquella cosa blanca,
resplandeciente, que me vendiste en octubre
pero estuve pensando y tal vez
deberías darme otra heladera
esa que me mostraste de color marrón y congelador
de ser así tendríamos que hablar
del reintegro en dinero que me harías
porque la otra tenía freezer.
Roberto, esto no solo me quita el sueño
también deteriora mi salud
no me mires de esa forma
y comprendé por qué un sábado por la tarde
encendí una vela perfumada
y me recosté para ver cómo el sol
desaparecía entre los edificios de enfrente
pensaba: esta es la primera gran pérdida
que sufro desde que me mudé
la vida en el departamento no es complicada
ordeno las mismas cosas día tras día
todo lo que hay adentro de mi casa
tiene algo que ver conmigo y con el ambiente
pero desde que dejaste alojado en la cocina
aquel armatoste ocre, despintado
algo luce verdaderamente mal
reconozco que tuviste un lindo gesto
aquello que sentí como un premio consuelo
me ayudó a pasar lo peor del verano
al menos pude conservar el agua fresca
pero ya no puedo verla, mis ojos la esquivan
como si ella cargara con la culpa, además
me recuerda que para trabajar sos bastante lento
son las siete, supongo por tu seña
que ya querés bajar la persiana
yo también debo partir
unas amigas me esperan para ver un video
sería tan feliz si aparecieses por mi casa
casi como si no te esperase me darías una sorpresa
al traerme algo blanco, brillante, otra vez resplandeciente.

 

 

Mariana Suozzo nació en San Justo, provincia de Buenos Aires, en 1982. Es sommelier y poeta. Actualmente vive en Ramos Mejía. Publicó los libros Mark en el Espacio (2007), Día tras día (2009; 2014) y Cuando la forma del día desvanece (2016).