ACEVEDO, INÉS - JA JA JA

Cada historia de Inés Acevedo te deja alegría y liberación. Escribe con la gracia de la anécdota y la del invento, con agilidad y tiene una extrañísima apariencia histórica. Anda el camino de lo genial: elegante sin esmero, aventurera, con una permanente risa de fondo.

Paula Peyseré

 

Esta chica escribe bien.

Hebe Uhart

 

Lo primero que escuché de ella fue su voz. Con el tiempo, fuimos amigos. Seguí con atención la publicación de algún cuento, hasta que me acercó una colección de sus relatos y publicamos varios en antologías. En esos cuentos volví a prestar atención a su voz, y en Una idea genial directamente su voz me sedujo, creo yo para siempre. No puedo parar de leerla y ojalá no pare nunca.

Damián Ríos

 

Hay una idea genial debajo de esa narración. Una voz que acompaña el resto del día, cuando uno ya no está con el libro en las manos. Quisiera un día escribir algo así, para luego jubilarme de la escritura y dedicarme de lleno a la jardinería. Lo digo en serio.

Luis Chaves

 

La escritura de Acevedo celebra, con menos inocencia de lo que simula, la mezcla de entusiasmo y temor que envuelve el “asombro de existir”. Por eso es impulsiva, rabiosa y, a su manera (irónica más que humorística), extremadamente sentimental.

Alberto Giordano

ACEVEDO, INÉS - JA JA JA
$265,00
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Cada historia de Inés Acevedo te deja alegría y liberación. Escribe con la gracia de la anécdota y la del invento, con agilidad y tiene una extrañísima apariencia histórica. Anda el camino de lo genial: elegante sin esmero, aventurera, con una permanente risa de fondo.

Paula Peyseré

 

Esta chica escribe bien.

Hebe Uhart

 

Lo primero que escuché de ella fue su voz. Con el tiempo, fuimos amigos. Seguí con atención la publicación de algún cuento, hasta que me acercó una colección de sus relatos y publicamos varios en antologías. En esos cuentos volví a prestar atención a su voz, y en Una idea genial directamente su voz me sedujo, creo yo para siempre. No puedo parar de leerla y ojalá no pare nunca.

Damián Ríos

 

Hay una idea genial debajo de esa narración. Una voz que acompaña el resto del día, cuando uno ya no está con el libro en las manos. Quisiera un día escribir algo así, para luego jubilarme de la escritura y dedicarme de lleno a la jardinería. Lo digo en serio.

Luis Chaves

 

La escritura de Acevedo celebra, con menos inocencia de lo que simula, la mezcla de entusiasmo y temor que envuelve el “asombro de existir”. Por eso es impulsiva, rabiosa y, a su manera (irónica más que humorística), extremadamente sentimental.

Alberto Giordano