Como el animé japonés, Gonzalo Gossweiler se apropia de elementos y temas de la ciencia ficción clásica y los hace hablar en un idioma singular a través de cuentos que transcurren en un territorio difuso entre Tokio y Buenos Aires. A contramano de la moda, los mundos de sus relatos no son distópicos, pero están atravesados por una rara melancolía. Hay una imaginación asombrosa, espejismos tecnológicos, robots y aventuras en lugares insólitos, pero también hay niños y adolescentes que crecen y se vuelven extraños para sí mismos y ante sus padres. Cada uno de ellos se encuentra en el umbral de algo distinto; están condenados al futuro y comprenden que no hay manera de volver atrás.
Hace décadas, escritores como Philip K. Dick y J. G. Ballard se interrogaron acerca de qué es lo propio del ser humano. Es una pregunta que se vuelve urgente en nuestros días de fakes, apariencias y redes sociales. Gossweiler, que recupera esa tradición, alcanza en estos cuentos una respuesta que sorprende por su madurez: humana es la soledad, pero también la capacidad de hacernos compañía. Sebastián Robles

"Los cuentos de Gonzalo Gossweiler son cápsulas del futuro que encierran una mirada novedosa, extraña, sobre la niñez; son pequeñas flores de loto, delicadas y perfectas, a punto de explotar". Agustina María Bazterrica

"La belleza, la elegancia del estilo de Gonzalo podrían bastar para elogiar este libro. Pero la potencia de sus historias, la eficacia en el manejo del ritmo, la inteligencia de las resoluciones, logran algo difícil: que el estilo no se lo devore todo". Martín Sancia Kawamichi

"Los hologramas no hacen compañía nos invita a un mundo futurista habitado por niñas y niños japoneses que deben resolver a solas terribles desafíos. Por sus páginas circulan ecos de Bradbury, de Lafcadio Hearn y del animé de Miyazaki. Gossweiler compone textos extraños y maravillosos anudados por una sorprendente unidad temática". Carlos Chernov

"Sin efectos especiales y con pocos detalles, los cuentos de Gossweiler construyen futuros sorprendentes mientras narran, por lo bajo, historias pequeñas y atemporales". Tomás Downey

GOSSWEILER, GONZALO - Los hologramas no hacen compañía

$590
GOSSWEILER, GONZALO - Los hologramas no hacen compañía $590
Entregas para el CP:

Medios de envío

  • Banana Libros (Recoleta) No tenemos local a la calle, pero ofrecemos un punto de retiro gratuito en la zona de Austria y Peña (CABA). ESTAMOS DISPONIBLES PARA ENTREGAR LOS DÍAS MARTES DE 14 A 20 HORAS, VIERNES DE 14 A 20 HORAS Y SÁBADOS DE 11 A 15 HORAS. PODÉS RETIRAR PERSONALMENTE O ENVIAR UNA MENSAJERÍA PRIVADA DE TU AGRADO. Una vez confirmada y empaquetada la compra, te enviaremos un mail con todos los detalles para que puedas retirar.

    Gratis

Como el animé japonés, Gonzalo Gossweiler se apropia de elementos y temas de la ciencia ficción clásica y los hace hablar en un idioma singular a través de cuentos que transcurren en un territorio difuso entre Tokio y Buenos Aires. A contramano de la moda, los mundos de sus relatos no son distópicos, pero están atravesados por una rara melancolía. Hay una imaginación asombrosa, espejismos tecnológicos, robots y aventuras en lugares insólitos, pero también hay niños y adolescentes que crecen y se vuelven extraños para sí mismos y ante sus padres. Cada uno de ellos se encuentra en el umbral de algo distinto; están condenados al futuro y comprenden que no hay manera de volver atrás.
Hace décadas, escritores como Philip K. Dick y J. G. Ballard se interrogaron acerca de qué es lo propio del ser humano. Es una pregunta que se vuelve urgente en nuestros días de fakes, apariencias y redes sociales. Gossweiler, que recupera esa tradición, alcanza en estos cuentos una respuesta que sorprende por su madurez: humana es la soledad, pero también la capacidad de hacernos compañía. Sebastián Robles

"Los cuentos de Gonzalo Gossweiler son cápsulas del futuro que encierran una mirada novedosa, extraña, sobre la niñez; son pequeñas flores de loto, delicadas y perfectas, a punto de explotar". Agustina María Bazterrica

"La belleza, la elegancia del estilo de Gonzalo podrían bastar para elogiar este libro. Pero la potencia de sus historias, la eficacia en el manejo del ritmo, la inteligencia de las resoluciones, logran algo difícil: que el estilo no se lo devore todo". Martín Sancia Kawamichi

"Los hologramas no hacen compañía nos invita a un mundo futurista habitado por niñas y niños japoneses que deben resolver a solas terribles desafíos. Por sus páginas circulan ecos de Bradbury, de Lafcadio Hearn y del animé de Miyazaki. Gossweiler compone textos extraños y maravillosos anudados por una sorprendente unidad temática". Carlos Chernov

"Sin efectos especiales y con pocos detalles, los cuentos de Gossweiler construyen futuros sorprendentes mientras narran, por lo bajo, historias pequeñas y atemporales". Tomás Downey