A los siete años Federico Boido pensaba que todas las perra se llamaban Laika. Era hincha de San Lorenzo y de la "Rusia Invencible", jugaba con una colección de prendedores soviéticos, conocía perfectamente al cosmonauta ruso Yuri Gagarin y tenía detectadas las palabras "Lenin" y "Marx" en la biblioteca de sus padres. 
Federico es historiador y para escribir hace una expedición a su propio pasado, a ese universo adulto y personal del que trae pruebas, recuerdos, escenas y versiones que despliega como pequeños souvenirs. 
También parece escribir para investigar sobre lo que fue dicho y lo que no, o para descubrir las dos versiones del origen de su nombre: por García Lorca, dirá su madre, y por La Fede (Federación Juvenil Comunista), dirá su padre. Federico escribe con precisión poética sobre todo aquello que registró cuando miraba el mundo a través del visor de una cámara de origen ruso. 
¿Qué hacemos con lo desenterrado?/ ¿Dónde se guarda? / ¿Se guarda?, pregunta el autor de este libro que no puede ni quiere olvidarse de las constelaciones. Las que se heredan pero también las que se descubren en el camino si se está lo suficientemente atento. 

Inés Ulanovsky 

BOIDO, FEDERICO - Para no olvidar sus constelacion

$2.500
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A los siete años Federico Boido pensaba que todas las perra se llamaban Laika. Era hincha de San Lorenzo y de la "Rusia Invencible", jugaba con una colección de prendedores soviéticos, conocía perfectamente al cosmonauta ruso Yuri Gagarin y tenía detectadas las palabras "Lenin" y "Marx" en la biblioteca de sus padres. 
Federico es historiador y para escribir hace una expedición a su propio pasado, a ese universo adulto y personal del que trae pruebas, recuerdos, escenas y versiones que despliega como pequeños souvenirs. 
También parece escribir para investigar sobre lo que fue dicho y lo que no, o para descubrir las dos versiones del origen de su nombre: por García Lorca, dirá su madre, y por La Fede (Federación Juvenil Comunista), dirá su padre. Federico escribe con precisión poética sobre todo aquello que registró cuando miraba el mundo a través del visor de una cámara de origen ruso. 
¿Qué hacemos con lo desenterrado?/ ¿Dónde se guarda? / ¿Se guarda?, pregunta el autor de este libro que no puede ni quiere olvidarse de las constelaciones. Las que se heredan pero también las que se descubren en el camino si se está lo suficientemente atento. 

Inés Ulanovsky